Bienestar y ocio

La aparición de un tiempo para el ocio, descanso o diversión supuso una revolución cultural a comienzos del siglo XIX que se consolidó en el siglo XX y que ha seguido evolucionando hasta la actualidad.

Cada generación y cultura hemos concedido un significado distinto al ocio, de acuerdo al tiempo y espacio que ocupa o a las actividades que se realizan.

Hoy el ocio se ha convertido en un espacio para la participación, expresión y experimentación de la libertad. Se relaciona en muchas ocasiones con actividades nocturnas durante fines de semana o con alternativas culturales, deportivas, gastronómicas, etc.

Y tú, ¿cómo lo vives?

En la búsqueda de experimentar, el tiempo y el espacio dedicado al ocio se convierten en un laboratorio en el que buscar una identidad diferente a la del resto de la semana:

  • Inhibirnos de lo cotidiano
  • Producir bienestar o experiencias gozosas
  • Trazar nuevos caminos, transiciones a la vida adulta
  • Establecer nuevas relaciones, otros modos de relación o comunicación (verbal y corporal)

Durante la semana, en el tiempo dedicado al estudio, al trabajo, a participar en las tareas domésticas, de cuidados, etc. tienen lugar relaciones más constantes, más previsibles y donde el compromiso personal está más presente.

Mientras, en los momentos de ocio pueden surgir situaciones de riesgo producto de las ganas de hacer algo diferente, con personas que apenas conocemos o acabamos de conocer...

La liberación y la experimentación, si bien ofrecen oportunidades de aprendizaje, también pueden suponer la pérdida de seguridad.

Bienestar y ocio
Instituto Navarro de la Juventud
Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra