Manejar el estrés
Claves para gestionarlo con salud
Cualquier persona a lo largo de su vida está expuesta a acontecimientos que pueden generar estrés. Los factores estresantes pueden ser un acontecimiento que suceda una sola vez o que se repita, que dure poco o bien que se alargue en el tiempo, y unas personas pueden lidiar con el estrés más eficazmente o recuperarse de los acontecimientos estresantes más rápido que otras.
Puede que te vengan a la cabeza varias ideas cuando piensas en la palabra estrés. Y que lo hayas sentido en alguna ocasión, ya que:
- Es un proceso natural y habitual de adaptación al medio que nos rodea.
- Activa nuestros recursos para resolver situaciones que requieren de un mayor esfuerzo.
¿Cómo identifico el estrés?
En principio, el estrés no tiene por qué suponer un problema. A veces puede ser positivo ya que nos pone en alerta y nos ayuda a responder mejor a los desafíos. Sin embargo, debemos prestar atención a los cambios e intensidad de las emociones y a los síntomas que se expresan en el cuerpo como respuesta al estrés.
A veces aparecen las siguientes señales:
| Señales de malestar emocional | Ansiedad o tristeza. Irritabilidad o ira constantes. Inquietud o angustia frecuentes. Cansancio. Verlo todo negativo. Preocupación excesiva. Apreciarse poco. Insomnio. Dejar las tareas sin terminar. Desconectarse de actividades o relaciones. Comer en exceso o en defecto. |
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| Señales de tensión física | Sentirse con los nervios “a flor de piel”. Nudo en el estómago. Tensión muscular. Sudoración. Palpitaciones. Dolor de cabeza, cuello o espalda. |
¿Qué puede provocar estrés?
Los malestares descritos suelen provenir de diferentes aspectos de lo cotidiano: una mayor carga en los estudios, un período de transición, una discusión con la familia o amistades, etc. Sin olvidar que existen otros factores ambientales y del entorno que nos afectan. Todos estos acontecimientos pueden tener un efecto acumulativo.
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Posibles causas de estrés:
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Nuestra forma de pensar, sentir y afrontar la vida.
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El estilo de vida que llevamos: un ritmo demasiado rápido, el exceso de actividades, la falta de actividades que nos gustan…
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Situaciones previsibles y que se repiten: exámenes, entregas de trabajos, conducir, etc.
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Acontecimientos inesperados o no deseados: un duelo por la pérdida de un ser querido, una ruptura de pareja, un cambio de residencia…
Si tienes o has tenido estrés…
La buena noticia es que manejar el estrés es posible. Además, hay alternativas para afrontarlo adecuadas a cada persona. Lo interesante es conocerlas para poner en marcha la que más nos convenga.
Aquí dejamos algunos ejemplos que pueden resultar útiles para el manejo del estrés:
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Descansar lo suficiente
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Descargar la tensión física
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Afrontar las situaciones difíciles
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Mirar las cosas positivamente
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Compensar el estrés
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Cuidarse
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Apoyarse en las personas de confianza y no aislarse
Si el estrés te afecta…
La situación continuada de estrés hace que tengamos que gastar más energía o que descansemos menos. Si se mantiene, a la larga puede afectar a la vida, la salud y el bienestar. Si la situación te está afectando, es importante no dejarlo pasar, comunicárselo a personas de nuestro entorno y pedir ayuda a profesionales de nuestro Centro de Salud si lo necesitas.
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Más información:
- Bienestar emocional. Estrategia de promoción de la salud prevención en el SNS
- Guía ‘En tiempos de estrés, haz lo que importa: una guía ilustrada’, OMS
- ISPLN. El estrés para tu salud.



